En resumen
  • Pagás la diferencia entre el IVA que cobraste en tus ventas (débito fiscal) y el IVA que pagaste en tus compras (crédito fiscal).
  • La alícuota general es del 21%. Hay tasas diferenciales del 10,5% y del 27% para ciertos bienes y servicios.
  • La declaración jurada es mensual y se presenta aunque no tengas movimiento.
  • Solo computás crédito fiscal con factura A a tu nombre, y las retenciones y percepciones sufridas también se descuentan.

Cómo funciona: débito y crédito fiscal

El IVA es un impuesto al valor agregado: cada eslabón de la cadena paga solo sobre lo que agrega. En la práctica, cada mes:

  • Débito fiscal: el IVA que les facturaste a tus clientes.
  • Crédito fiscal: el IVA que te facturaron tus proveedores, en compras vinculadas a tu actividad.
  • Saldo: si el débito es mayor, pagás la diferencia. Si el crédito es mayor, te queda saldo a favor para los meses siguientes.

Un ejemplo con números

ConceptoNetoIVA 21%
Ventas del mes$1.000.000$210.000 (débito)
Compras con factura A$400.000$84.000 (crédito)
IVA a pagar$126.000

Si además un cliente te retuvo IVA o un proveedor te percibió IVA, esos importes se descuentan de los $126.000. Es un ejemplo ilustrativo: los números reales dependen de tus comprobantes.

¿Te complica la declaración de IVA todos los meses?La liquido yo y vos solo me pasás los comprobantes.

Consultar mi caso →

Alícuotas de IVA

  • 21%: la alícuota general, para la mayoría de los bienes y servicios.
  • 10,5%: alícuota reducida para ciertos bienes y servicios que prevé la ley.
  • 27%: para algunos servicios, como ciertos servicios públicos, cuando se prestan a Responsables Inscriptos.

Hay además operaciones exentas o no alcanzadas, y las exportaciones, que tienen su propio tratamiento.

La declaración jurada mensual

  1. Registrá tus comprobantes: ventas emitidas y compras recibidas del período.
  2. Revisá el crédito fiscal: solo computan las facturas A a tu nombre y vinculadas a tu actividad.
  3. Cargá retenciones y percepciones sufridas y el saldo a favor del mes anterior.
  4. Presentá la declaración desde el servicio de ARCA (hoy, “IVA Simple”), que toma buena parte de la información de los comprobantes electrónicos.
  5. Pagá el saldo antes del vencimiento, que depende de la terminación de tu CUIT.

Aunque no hayas facturado nada, la declaración se presenta igual (en cero o con saldo a favor). No presentarla genera multas y puede traer problemas con tu constancia de inscripción.

Saldo a favor técnico y de libre disponibilidad

No todo saldo a favor es igual:

  • Saldo técnico: surge cuando tu crédito fiscal supera al débito. Solo se usa contra el IVA de los meses siguientes.
  • Saldo de libre disponibilidad: se origina en retenciones y percepciones. Además de usarlo contra IVA, en ciertas condiciones podés aplicarlo a otros impuestos o pedir su devolución.

Si mes a mes te queda saldo a favor, algo está desbalanceado (por ejemplo, retenciones excesivas). Conviene revisarlo en lugar de dejar plata inmovilizada.