Si tenés deuda impositiva, hay dos caminos: un plan de pagos permanente (disponible casi siempre, con condiciones estándar) o una moratoria especial (cuando el Congreso aprueba una ley puntual con condiciones más favorables).
Disponible en cualquier momento, con una cantidad de cuotas y tasa de interés estándar.
Solo disponible cuando hay una ley vigente — suele ofrecer más cuotas, quita de intereses o condonación de multas.
Conviene evaluar el momento: adherirte a un plan permanente cuando hay una moratoria por aprobarse puede hacerte perder condiciones más favorables.
Evaluamos la mejor opción para tu caso.