Cuando tu actividad supera los topes del Monotributo (o directamente no encaja en ese régimen), el paso siguiente es Responsable Inscripto: pagás IVA discriminado, Ganancias y aportes autónomos por separado. Más trámite, pero también más margen para crecer sin límite de facturación.
¿Todavía no sabés cuál te conviene? Hacé el quiz de 3 preguntas en la portada para una primera orientación.
21% discriminado en tus facturas (factura A a empresas, factura B a consumidores finales), con crédito fiscal por tus gastos.
Sobre tu ganancia neta anual, con escala progresiva del 5% al 35% y deducciones personales. Mirá el detalle en nuestra guía de Ganancias.
Aporte jubilatorio mensual obligatorio, independiente de cuánto factures — a diferencia del Monotributo, no está incluido en una cuota única.
La lógica del IVA como Responsable Inscripto se resume en tres pasos por mes.
El IVA que cobrás en tus propias facturas de venta (factura A o B).
El IVA que pagaste vos en tus compras y gastos del negocio, con factura A a tu nombre.
La diferencia entre lo que cobraste y lo que pagaste — eso es lo que se ingresa en la declaración jurada mensual.
Por eso ordenar bien los comprobantes de compra es tan importante: cada factura A que no cargás es crédito fiscal que perdés, y terminás pagando más IVA del que corresponde.
Es un monto fijo mensual que depende de la categoría de aportes, independiente de tu facturación. Te lo confirmamos según tu actividad específica.
La factura A discrimina IVA y la emitís a otros Responsables Inscriptos; la C (propia del Monotributo) no discrimina IVA. Como Responsable Inscripto emitís A a empresas y B a consumidores finales.
Sí, pero con restricciones de tiempo y condiciones. Conviene evaluarlo con anticipación antes de dar el paso.
Los gastos necesarios para generar tu actividad (alquiler de oficina, insumos, servicios, parte de gastos de auto, entre otros), con comprobante válido a tu nombre.
Lo evaluamos juntos, sin compromiso.