- Los ingresos suelen venir de tres fuentes: obras sociales, prepagas y pacientes particulares. Cada una factura y retiene distinto.
- El tratamiento en IVA depende de quién recibe la prestación: hay exenciones y alícuotas diferenciales.
- En Ingresos Brutos, algunas profesiones liberales universitarias pueden tener exenciones bajo determinadas condiciones.
- La mayoría empieza en el Monotributo, pero al sumar consultorios, secretaria o equipos, conviene revisar el régimen.
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Tus tres fuentes de ingreso, y por qué importa
- Obras sociales y círculos médicos: cobrás por liquidaciones, con demoras y con retenciones. La conciliación entre lo prestado y lo liquidado es el trabajo más tedioso del rubro, y donde más plata se pierde.
- Prepagas: mecánica similar, con sus propios plazos y descuentos.
- Pacientes particulares: cobro directo, factura en el momento y, muchas veces, cobros por transferencia o billetera virtual, que quedan registrados.
Ordenar estas tres corrientes es el primer paso para saber cuánto ganás realmente y para no subestimar tu facturación.
IVA, Ingresos Brutos y Monotributo en la salud
IVA. Las prestaciones médicas tienen un tratamiento particular: hay exenciones vinculadas a la cobertura de obras sociales y tratamientos diferenciales según el destinatario de la prestación. No es lo mismo atender a un afiliado a través de su obra social que a un paciente particular. Es un punto que conviene definir bien desde el inicio.
Ingresos Brutos. En CABA, algunas profesiones liberales universitarias pueden estar exentas bajo ciertas condiciones y topes; en otras jurisdicciones el tratamiento cambia. Se analiza según tu matrícula, tu forma de trabajo y tus ingresos.
Monotributo. Es donde arranca la mayoría. El punto de atención es que la facturación a obras sociales y prepagas suma igual que la de particulares: el acumulado de 12 meses crece más rápido de lo que parece.
¿Te liquidan las obras sociales y no sabés si está bien?Revisamos tus liquidaciones y tus retenciones.
Consultar mi caso →Cuándo conviene dejar el Monotributo
- Cuando sumás consultorio propio, alquiler y equipamiento: ahí aparece IVA de compras para computar.
- Cuando incorporás personal (secretaria, asistente) y necesitás liquidar sueldos.
- Cuando tu facturación con obras sociales y prepagas te acerca al tope del régimen.
- Cuando te asociás con colegas en una sociedad para compartir consultorio y facturación.
La comparación completa está en Monotributo o Responsable Inscripto. Si el paso es armar una sociedad, mirá SAS o SRL.
El trabajo que hago con profesionales de la salud
- Conciliación de liquidaciones: que lo que te liquidan coincida con lo que prestaste, y que los descuentos estén justificados.
- Cómputo de retenciones: que cada retención sufrida se descuente de lo que tenés que pagar.
- Facturación ordenada para las tres fuentes de ingreso.
- Revisión del régimen a medida que crece tu actividad.